El color del vestido de la novia, el lanzamiento del ramo para saber quién va a ser la siguiente en pasar por el altar… Hay numerosas tradiciones y supersticiones que se realizan en el día de la boda.

Algunas de ellas las hemos traído de países extranjeros, otras en cambio han surgido dentro de nuestras fronteras, como el de regalar alfileres a las invitadas que asisten a la ceremonia. Este detalle tiene como finalidad desear suerte a todas las invitadas, tanto a las solteras como a las casadas o viudas.

La novia les coloca a las solteras el alfiler en la solapa hacia abajo y sin tapón, con la intención de que se les caiga y lo pierdan durante la celebración. Esto significa que en poco tiempo conseguirán una nueva pareja. A las casadas se les coloca en la solapa con la cabeza hacia arriba y con el capuchón puesto, con la finalidad de que no lo pierdan para así preservar su amor.

 

Origen de la tradición

 

El inicio de esta fábula proviene de una bonita historia de amor que tiene lugar en Toledo. La joven Doña Soledad de Vargas se prometió con el alférez Don García de Ocaña, pero una larga guerra les separó.

Cada noche, la toledana rezaba el rosario por su amado y le pedía a su dama Doña Mecía que le clavara un alfiler si se quedaba dormida durante el rezo. Cuando ella acababa, dejaba el alfiler en ofrenda a la Virgen.

Finalmente, su prometido regresó meses más tarde sano y salvo, se casaron y su amor duró para siempre.

 

 

Esta tradición se sigue haciendo hoy en día para dar buena suerte a todas las invitadas. Si te vas a casar y estás interesada en tener este bonito detalle, en Luna y Miel tenemos una amplia variedad de alfileres a elegir, desde perlas con diamantes hasta alfileres en forma de flores y animales.